diumenge, 18 d'abril de 2021

Biografías: C

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CALIXTO III (1378-1458) CALIXTO III (1378-1458)

Alfons de Borja, futuro Calixto III, procedía de una familia de condición social modesta y escasos recursos económicos. Su padre, Domènec de Borja, era probablemente el administrador de las tierras que Roderic Gil de Borja —de Xàtiva, miembro de la misma familia pero más rico— tenía en la Torre de Canals. Allí nació Alfons de Borja, el 31 de diciembre de 1378, y fue bautizado en la Seo.

Sus padres, buscando el ascenso social de Alfons, le orientaron a realizar estudios en la carrera eclesiástica. Años más tarde circuló una leyenda que contaba que san Vicent Ferrer, en una de sus visitas a Xàtiva, lo conoció cuando Alfons contaba tan sólo con ocho o diez años, y como le pareció que era especialmente inteligente, aconsejó a su familia que cuidaran sus estudios, vaticinando que sería papa y lo haría a él santo.

Los primeros estudios los realizó en nuestra ciudad, terminando su formación doctorándose en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Lleida (1413), en donde ejerció como catedrático. En esta misma ciudad fue canónigo, iniciando en esta diócesis su carrera jurídica al servicio de la curia del papa valenciano Benedicto XIII, el mayor benefactor de la Iglesia setabense (elevó la Iglesia Mayor de Santa María —La Seo— a Colegiata).

En 1417 entró al servicio del rey Alfonso V el Magnánimo, que lo nombró consejero y después vicecanciller, encargándole complejas y delicadas gestiones administrativas y diplomáticas, las cuales resolvió con éxito, hecho que le permitió importantes ingresos, beneficios y nombramientos eclesiásticos. Pero la gestión que provocó el ascenso fulgurante de Alfons fue su gestión diplomática, ya que consiguió terminar con el Cisma de Occidente (1429), que durante cincuenta años había dividido gravemente la Iglesia católica. El éxito de Alfons de Borja tuvo un premio inmediato y de primera magnitud: el obispado de València, uno de los lugares con más poder y más rentas de la Corona de Aragón. En 1444, a los sesenta y seis años, después de muchos años de servicios a la Corona de Aragón y a la Iglesia, fue nombrado cardenal.

Cuando murió el papa Nicolás V, los conflictos de intereses entre los cardenales franceses e italianos, candidatos a la sucesión, fueron resueltos con la elección de Alfons de Borja: un papa neutral, trabajador, con una gran experiencia en la administración y en la diplomacia, y ya mayor (setenta y siete años). Era el 8 de abril de 1455.

Tres fueron los grandes intereses de Alfons de Borja, que adoptó el nombre de Calixto III: la independencia del poder papal, la defensa de la cristiandad frente al peligro de los turcos y el enaltecimiento de su linaje. Sus actuaciones papales en el primero de los aspectos fueron encaminadas a fortalecer el poder papal y a pacificar, mejorando las relaciones entre los estados italianos y los enfrentamientos entre las familias aristocráticas y romanas.

Sin duda, fue el segundo de sus intereses al que más energías dedicó. Apenas elegido papa proclamó la cruzada contra los turcos, que después de tomar Constantinopla en 1453, sitiaron la ciudad de Belgrado, amenazando Praga y Viena. El papa, con poca ayuda de los príncipes cristianos, enfermo y con pocos recursos, consiguió lo que parecía imposible: la derrota de los turcos (1456) y su avance a través del valle del Danubio —éxito tan decisivo como el que se produjo un siglo después con la batalla de Lepanto, pero no tan valorado por la historia.

El tercero de sus intereses —el enaltecimiento de su familia— es el que inició la mala opinión y las críticas alrededor de la familia Borja. Pero no era ninguna novedad que cada papa procurara rodearse de parientes y amigos afines a su persona, y también que repartiera cargos y dignidades entre sus colaboradores y los miembros de su familia (práctica totalmente normal en aquella época y que duró hasta bien entrado el siglo XIX, pero sólo se recuerda que la practicaran Calixto III y, posteriormente, su sobrino Alejandro VI). Este hecho era comprensible y necesario dado que no pertenecía a ninguna familia poderosa —ni italiana, ni romana— y, además, era extranjero. Así, a su sobrino, Pere Lluís de Borja, lo nombró capitán general de las tropas pontificias, prefecto de Roma y gobernador del Patrimonio de San Pedro. Y a Roderic de Borja, hermano de Pere Lluís, lo nombró protonotario pontificio, cardenal —junto a su primo Joan del Milà— y, finalmente, con tan sólo veintiséis años, vicecanciller (1457), el puesto de más peso y responsabilidad de toda la administración central de la Iglesia, dignidad que, debido a su hábil gestión, ya no abandonaría hasta convertirse en papa.

El Vaticano, Roma y los territorios de la Iglesia se llenaron de valencianos, catalanes y mallorquines —conocidos con el nombre común de catalani—, que, además de ocupar cargos eclesiásticos y militares, llenaron la administración vaticana, el gobierno de la ciudad de Roma y los más variados oficios y profesiones. El catalán, o valenciano, se convirtió durante cincuenta años en el idioma de la corte vaticana. Para los romanos supuso una auténtica invasión extranjera que generó odios y resistencia.
El 6 de agosto de 1458 moría el papa Calixto III, casi a los ochenta años, habiendo llevado el linaje de los Borja desde unos modestos orígenes a lo más alto de la Iglesia.

Recuerdo de Calixto III en nuestra ciudad son el retablo de Santa Ana —patrona de los Borja, que instituyeron la ermita del mismo nombre—, en donde aparece representado siendo cardenal —obra de Pere Reixach— para la capilla que la familia tenía en la Colegiata, a la que también regalaron un cáliz y un lignum crucis.

CASTAÑEDA PUJAZONS, Jacinto (1743-1773) CASTAÑEDA PUJAZONS, Jacinto (1743-1773)

Nació en 1743 en la calle que hoy lleva su nombre (entre las calles Botigues y Corretgeria). Era el más pequeño de seis hermanos de una familia muy religiosa. De ellos, dos más también fueron religiosos: Vicente, sacerdote de la Seo, y Carlos, miembro de la Orden del Carmen, prior del Convento de Xàtiva y historiador (Historia del Convento del Carmen de Játiva, obra fundamental para el conocimiento de la historia de Xàtiva durante la Guerra de Sucesión).

Sabemos por sus escritos y los de otros testimonios coetáneos que era una persona atractiva, simpática y de trato abierto, y que tenía unas firmes convicciones y decisiones. Ingresó en la Orden de Predicadores en el Convento de Sant Doménec de Xàtiva (1579), y continuó sus estudios en Orihuela. En 1761 fue aceptado como misionero en el Extremo Oriente, embarcando rumbo a Filipinas, y llegó —casi dos años después— a Manila, en un viaje lleno de dificultades, de peligros y de enfermedades, una auténtica “aventura transoceánica”, propia únicamente de personas inquietas y llenas de ideales.

En la capital filipina finalizó sus estudios, fue ordenado sacerdote y lo destinaron a las misiones de China. En Macao estudió el idioma mandarín y, poco después, inició su tarea evangelizadora, socorriendo a los pobres y a los enfermos en un país hostil y que perseguía a los cristianos. En 1769 fue hecho prisionero, cruelmente interrogado y, finalmente, desterrado. Volvió a las misiones y se marchó a Tonkín (actualmente Vietnam), país con unas condiciones ambientales durísimas para un europeo y culturalmente muy distante. Realizó su tarea pastoral de noche, escondiéndose, y —como él mismo dice con gracia— huyendo por piernas para no ser capturado.

En 1773 fue hecho nuevamente prisionero y lo metieron en una jaula de castigo —en donde necesariamente tenía que estar agachado—, y allí pasó dos meses. Fue decapitado —con la sonrisa en el rostro y dando gracias a Dios por el beneficio que le había otorgado— el 7 de noviembre, día en el que la Iglesia celebra la festividad de San Jacinto Castañeda, canonizado en 1988 por el papa Juan Pablo II.

Tenemos escritos suyos en los que habla del deseo de estar en Xàtiva, en su convento y con sus familiares y amigos, pero explica que es más grande su ideal de ayuda y vocación misionera. Esta actitud altruista y de fidelidad del único santo de la Iglesia de Xàtiva, se recuerda en un altar en nuestra Colegiata.

CEBRIÁN Y VALDA, Francisco Antonio (1734-1820) CEBRIÁN Y VALDA, Francisco Antonio (1734-1820)

Nació el 19 de febrero de 1734, hijo de una de las familias más aristocráticas y antiguas de la ciudad. Estudió en la Universidad de València, doctorándose en derecho civil (1755) y derecho canónico (1759). En ella fue varias veces rector, siendo querido por catedráticos y estudiantes. En 1759 obtuvo por oposición una plaza de canónigo en la Catedral de València.

Fernando VII lo llamó a la corte, designándolo patriarca de las Indias, vicario general de los ejércitos, arcediano de Toledo y canciller de las cuatro órdenes militares. En 1816, a los 82 años de edad, Pío VII le concedió el cardenalato.

Publicó las obras: Pastoral sobre la devoción al Corazón de Jesús (Valencia: Salvador Fauli, 1807), Carta pastoral al clero secular y regular, y a todos los fieles de su diócesis (Orihuela: Viuda de Santa María, 1815) y diversas pastorales y edictos.

Murió el día 10 de febrero de 1820, siendo enterrado en el convento de los capuchinos de Madrid.

Entre el legado que donó a la Colegiata de Xàtiva debemos destacar un hermoso cáliz clasicista fechado en 1792, obra del gran platero setabense Bernardo Quinzá.

CERDÁN DE TALLADA, Tomás (1530-1614?) CERDÁN DE TALLADA, Tomás (1530-1614?)

Hijo de una familia de la nobleza local. Se licenció y doctoró en leyes por la Universidad de València, y en 1568 fue nombrado procurador de miserables encarcelados, cargo que ejerció a lo largo de doce años.

Felipe II lo designó fiscal del Consejo del Reino de València, más tarde juez de Corte y, finalmente, oidor civil de la real Audiencia de València. El rey Felipe III lo ascendió a regente del Consejo Supremo de Aragón.

Publicó las siguientes obras de temática política y jurista: Visita de la cárcel y de los presos (Valencia: Pedro de Huete, 1574), Verdadero gobierno de la Monarquía, tomado por su propio sugeto la conservación de la paz (1581), Veriloquium en reglas de Estado (1604), Repartimiento sumario de la jurisdicción de S.M. en el reino de Valencia (1611) y Discurso en razón de abreviar pleitos (1613).

Su obra más importante es, sin duda, Visita de la cárcel y de los presos —obra que dedicó a Felipe II, monarca que lo honró y quiso mucho—, primer libro que se conoce dedicado exclusivamente a este tema. En él criticó las duras condiciones existentes en los establecimientos penitenciarios, los malos tratos de los cuales eran objeto los encarcelados, reglas para edificar cárceles, la defensa gratuita en favor de los acusados pobres y las condiciones que debían tener los alcaldes. Se trata, así pues, de un moderno concepto del preso: hay que reinsertarlo y no sólo condenarlo. Un auténtico tratado moderno de ciencia penitenciaria.

En 1593 ingresó en la Academia de los Nocturnos (sociedad literaria valenciana). Sus obras poéticas se encuentran en las Actas de la Academia de los Nocturnos (1591-1594), alguna de ellas publicadas en el Cancionero de los Nocturnos (1905-1906).

CHAIX ISNIEL, Josep (1765-1809) CHAIX.jpg

Nació en Xàtiva el 4 de febrero de 1765, hijo del mercader Esteban Chaix y de Antonia Isniel. Desde bien joven mostró interés por las matemáticas, disciplina que aprendió con su hermano Esteban. Continuó con este estudio con la intención de emprender la carrera militar, pero, gracias a que en ningún momento dejó de destacar y al reconocimiento público que llegaba por parte de los profesores, obtuvo una beca del Ministerio de Estado el año 1789 para continuar su formación en París. Allí progresó considerablemente, hasta el punto de ser seleccionado para acompañar al sabio maestro Méchain, de la Academia de Ciencias de París, hasta Cataluña para medir el arco de meridiano. Dos años después se trasladó a Londres, donde se dedicó íntegramente a la astronomía.
En 1799 fue nombrado vicedirector del Real Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos de Estado, hecho por el cual se trasladó a Madrid, donde también empezaría a impartir clases en la que más tarde sería la Escuela de Ingenieros de Caminos y Canales. En estas fechas publicó diferentes libros de matemáticas y un nuevo método de transformación en series de las funciones trascendentes, consistente en llevar a cabo desarrollos por métodos únicamente algebraicos, así como la exposición por primera vez en castellano de la teoría de superficies curvas y del contacto de superficies en el campo de la astronomía.
El 22 de septiembre de 1809, poco antes de cumplir 45 años, moría prematuramente Josep Chaix, insigne representante de la Ilustración española —coetáneo de Francisco de Paula y de los hermanos Villanueva-. Xàtiva lo recuerda dedicándole una calle en la zona oeste de la ciudad, próxima a los jardines del Palasiet.