dissabte, 23 d'octubre de 2021

Biografías: S

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SANELO, Manuel Joaquín (1760-1827) SANELO, Manuel Joaquín (1760-1827)

Conocemos pocos datos de su vida. J. Pastor Fuster (Biblioteca valenciana de los escritores que florecieron hasta nuestros días. Valencia: J. Ximeno, 1827-30), contemporáneo suyo, nos dice que nació en 1760 en nuestra ciudad; hijo de Joaquín Sanelo, natural de la ciudad italiana de Cremona (Sanelo debe ser valencianización de Giannello) y de Manuela Lagardera.

Estudió medicina en la Universidad de València, pero su interés por la lengua lo llevó a trabajar en el Ayuntamiento de València, de donde fue escribano de su Secretaría desde 1805.

Su preocupación por la degradación del valenciano lo llevó a presentar en 1805 a la Sociedad Económica de Amigos del País su manuscrito Silabario de voces lemosinas y un plan de enseñanza de este idioma, institución que lo valoró muy positivamente. La obra está desaparecida, pero su contenido debe formar parte de otra de mayor importancia: Diccionario valenciano-castellano, manuscrito en 4.º, conservado en la Biblioteca Mazarina de París. Esta obra, incompleta por la muerte del autor, contiene 9000 voces. Para su confección, Sanelo consultó fuentes documentales medievales y textos jurídicos y literarios clásicos valencianos. La obra de Sanelo ha sido finalmente valorada gracias al estudio y la edición crítica del filólogo Joseph Gulsoy (Diccionario valenciano-castellano de Manuel Joaquín Sanelo), tesis doctoral leída en Chicago en 1961 y publicada en 1964 (la Biblioteca Municipal tiene un ejemplar de esta obra: SL 804 SAN dic).

Xàtiva lo honra con la calle Lingüista Sanelo (entre Catedrático Ángel Lacalle y Canónigo Gonzalo Viñes) por su esfuerzo y trabajo de tantos años en beneficio de su lengua, el valenciano.

SANS, Hipólito (? –1582) SANS, Hipólito (? –1582)

El apellido Sans o Sanç, posteriormente castellanizado en Sanz, se remonta en el siglo XIII, siendo Jacques Sanç, uno de los tres repartidores del término de Xàtiva después de la reconquista.

De Hipólito Sans conocemos pocos datos biográficos. Nació en nuestra ciudad, pero desconocemos la fecha. Fue caballero de el Orden de San Juan de Jerusalén (en algunos lugares se afirma que de San Jaime). Estuvo presente en el famoso sitio al que fue sometida por los otomanos la isla de Malta en el año 1565, en donde mostró valor y heroicidad. Años más tarde escribió el poema épico La Maltea: en que se trata de la famosa defensa de la religión de san Juan en la isla de Malta (Valencia: Juan Navarro, 1582). La obra, redactada en doce cantos, en octavas reales, tiene el propósito —afirma su autor— de rememorar la gloria de los caballeros de San Juan, que resistieron el ataque de los turcos.

Formó parte, así, del grupo de soldados escritores del siglo XVI que incluyeron a personajes tan relevantes como Garcilaso de la Vega, Bernal Díez del Castillo, Ignacio de Loyola o Cervantes.

Las fuentes son coincidentes en señalar su muerte en 1582.

SARTHOU CARRERES, Carlos (1876-1971) SARTHOU CARRERES, Carlos (1876-1971)

Nació en Vila-real en 1876. Finalizado el bachillerato, realizó la licenciatura de Derecho en València (1901) y se doctoró en Madrid en 1904. Allí contrajo matrimonio con Lidia Vila.

Inició su actividad profesional como secretario judicial en Vila-real, pasando después a Borriana y, en 1920, a Xàtiva. Su inquietud cultural comenzó a manifestarse el año 1909 con diversas publicaciones sobre Castelló, que motivaron su participación en la elaboración de la monumental Geografía del Reino de Valencia (1913). Ese mismo año fue nombrado miembro de la Real Academia de la Historia.

Trasladado a Xàtiva fue nombrado archivero municipal (1920). En 1922 publicó su primera obra sobre nuestra ciudad: El alcázar setabense. Ese mismo año publicaba otras nueve, lo que demostró su capacidad de trabajo y el entusiasmo con el que acometió el deseo de dar a conocer los tesoros artísticos y la historia de la antigua Saetabis. De su producción —más de un centenar entre libros y folletos— destacamos: Guía oficial ilustrada de Játiva (1925); Datos para la historia de Játiva (1933-1940), obra de la historiografía local aún de obligada consulta; Castillos de España (1932), Catedrales de España (1946) y Jardines de España (1948-1949), en las que fue pionero de la fotografía documental; Juan José de Ribera y su patria (1947), y El castillo de Játiva y sus históricos prisioneros (1946). Colaboró en más de sesenta publicaciones periódicas españolas y extranjeras.

Entre los numerosos cargos y títulos que se le dieron subrayamos: hijo adoptivo de la Ciudad (1925), director del Museo Municipal (1940), cronista de la Ciudad (1940), miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos (1953), apoderado del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (1953), miembro de la Institución Alfonso el Magnánimo (1956), de la Hispanic Society de Nueva Cork (1961), medalla al mérito turístico (1966), etc.

Todo lo que hemos dicho es importante, pero no es nada para la ciudad si lo comparamos al trabajo que realizó durante los años de la guerra civil, en que con riesgo de su vida consiguió salvar de la destrucción hecha por la barbarie revolucionaria el Archivo Municipal y el de la Colegiata, así como numerosas obras de arte religioso, que escondió en la ermita de San Félix y en el Museo Municipal, que estuvo intacto.

Es difícil encontrar a un hombre que, no habiendo nacido en Xàtiva, la quisiera tanto. Atacado de amnesia y cuidado por su hija, Lidia Sarthou, anterior directora de la Biblioteca Municipal (1947-1984), murió en 1971, a los 94 años. La ciudad le rindió homenaje en su último viaje y le dedicó uno de las calles más céntricas, pero su nombre debe estar impreso en el corazón de todos los setabenses como una de las personas que más ha cuidado y dado a conocer la historia y el patrimonio de nuestra ciudad.

SERRA, Pere (s. XIV – 1409?) SERRA, Pere (s. XIV – 1409?)

Pere Serra, del cual desconocemos la fecha de nacimiento, es el primer cardenal nacido en Xàtiva. Se licenció y doctoró en leyes por la Universidad de Montpellier en el año 1379, donde fue compañero de estudios de Pedro de Luna, posterior papa Benedicto XIII, quien elevó a la categoría de Colegiata (1413) la parroquia mayor de Santa María de Xàtiva (en la concesión de esta bula fue importante la relación personal de Serra con el papa).

Fue persona fiel y de confianza de los reyes de Aragón (Pedro IV y Martín I el Humano), y puente entre la Corona y los papas. Su labor está enmarcada dentro del periodo llamado Cisma de Occidente (1379-1429), entregando su trabajo al final de la división entre los papados de Aviñón y Roma, trabajo en el que participaría posteriormente de forma muy activa el setabense Alfons de Borja (Calixto III).

Entre los títulos y dignidades que logró hay que destacar: lector del estudio de Montpellier, beneficiado de València, pavorde de Sogorb, canónigo de Vic, arcediano de Barcelona, canónigo de València, arcediano de Sagunt, párroco de Sollana y canciller del rey Martín el Humano. En 1396 fue nombrado, obispo de Catania (capital de Sicilia, entonces territorio de la Casa de Aragón) y en 1397, cardenal.

No sabemos la fecha segura de su muerte: 1404 o 1409. Martín de Viciana nos dice que: "En el pie del altar desta capilla [la Seo] fue sepultado el reverendísimo Don Pedro de Serra, cardenal de Catania, natural desta ciudad de Xàtiva."

SIMARRO LACABRA, Luis (1851-1921) SIMARRO LACABRA, Luis (1851-1921)

Hijo de Ramón Simarro Oltra, nació en Roma en 1851 durante uno de los viajes de su padre, a quien habían encargado los retratos de los papas Calixto III y Alejandro VI. La muerte del pintor, a los 33 años, de tisis, no la pudo superar su esposa, que se suicidó cuando Simarro tenía sólo tres años. Estudió Medicina y se doctoró en 1875. Positivista activo, se empeñó en separar la psicología de sus adherencias religiosas, mitológicas o simplemente supersticiosas, y fue a París en 1880, donde se permaneció cinco años.
Conoció a un joven Cajal y lo inició en las preparaciones con impregnaciones argénticas, al mismo tiempo que le enseña el método Golgi. De estas relaciones nace la escuela histológica española. En Recuerdo de mi vida, Cajal reconoce su deuda intelectual con Simarro y el impulso positivista que dio a sus investigaciones. Pero Simarro no se tenía por un histólogo, sino por un psicólogo clínico, y no solo fue el primer médico competente en esta disciplina en España, sino que ocupó su primera cátedra en el mundo. Impartió lecciones en la Institución Libre de Enseñanza, en el Ateneo de Madrid y en la escuela de Criminología y, posteriormente, en la Universidad de Madrid. Como ha escrito Yela, “la obra docente, innovadora y divulgadora de Simarro fue sobresaliente y decisiva. Su personalidad desmesurada, idealista, generosa, radical y quijotesca le impulsó a iniciar y tocar muchas cuestiones”. Fue también un activista político, un regeneracionista entusiasta y un masón de alto rango con tal capacidad de convocatoria que en defensa de Unamuno, condenado a 16 años de cárcel por criticar al rey, consiguió la adhesión de la flor y nata de la intelligentsia española. Fue capaz, así mismo, de movilizar a más de setecientos representantes del pensamiento hispano en un manifiesto de adhesión a la causa aliada en la Primera Guerra Mundial. Promovió con Unamuno, Marañón, Menéndez Pidal, Azaña y Pérez de Ayala la constitución de la Unión Democrática Española para la Liga de la Sociedad de Naciones. Riguroso, polifacético y versátil, publicó poco, pero ejerció una influencia considerable desde su cátedra y desde su laboratorio. También desde la biblioteca de su casa, que fue lugar de reunión de intelectuales, artistas y políticos.
Murió el 19 de junio de 1921 en un contexto social de graves convulsiones. Enterrado modestamente en el cementerio civil de Madrid, el periódico La Libertad publicó un obituario con estas palabras: “Don Luis Simarro tenía madera de santo y de sabio. Por eso vivió para el bien y la verdad. Murió como un justo”. Laín Entralgo lo describió como un “incitador para que los españoles despierten y empiecen a hacer algo dentro de la ciencia”.

PUYOL ANTOLÍN, Rafael: “Presentacions”. En: Luis Simarro i la psicologia científica a Espanya / editor, Helio Carpintero.- València: Universitat de València, 2003.- P.11-12.