martes, 28 de marzo de 2017

Orígenes de la Biblioteca Municipal

ORÍGENES DE LA BIBLIOTECA MUNICIPAL

I. Introducción
Se cumplieron en 2008 sesenta años desde que se inaugurara la Biblioteca Pública de Xàtiva, una de las más antiguas bibliotecas municipales valencianas. Este artículo recuerda cómo se produjo el proceso que culminó con su creación.
Damos las gracias a todos aquellos que han colaborado con ella desinteresadamente y trabajan hoy con ilusión para mejorar este servicio público, gratuito y de calidad.

Entresuelo Casa de Cultura. Fot. A. GarcíaEntresuelo Casa de Cultura. Fot. A. García

II. Antecedentes
Las primeras bibliotecas de nuestra ciudad con clara vocación popular no las encontramos hasta la Segunda República (1931-1939), pero tenemos noticia de la existencia en el siglo XIX de bibliotecas en Xàtiva; así, en 1804, durante la existencia del Seminario Patriótico de Educación de la Ciudad de San Felipe, y durante el breve funcionamiento de un Instituto de Enseñanza Secundaria (1868-1876). Actuaciones en materia de educación y cultura formaron parte de los programas de los partidos políticos progresistas, siendo una constante en las aspiraciones de la burguesía de los siglos XIX i XX, pero pobres habían sido los resultados para sacar a la sociedad española de un profundo atraso.

Durante el primer tercio del siglo XX —época de Alfonso XIII— se produce el fracaso de los diferentes gobiernos de la monarquía por modernizar España. En Xàtiva, este esfuerzo renovador cristaliza en la creación en 1922 de Unión Cultural Setabense, institución cultural que centró la atención en temas de la vida setabense tales como la educación, la salubridad e higiene, el medio ambiente, el desarrollo urbano, la promoción turística de la ciudad…

La llegada de la República generó una intensa actividad política, y, paralelamente, una efervescencia cultural: había que hacer un gran esfuerzo para dar formación a un gran cuerpo social. Es así como se crean diferentes bibliotecas alrededor de los círculos de partidos políticos, centrales sindicales y sociedades recreativas y culturales. Por la importancia de su acción en estos años cabe destacar el Ateneo Popular1 (1931-1939). En su sede social existió una importante biblioteca, con préstamo de libros por un período máximo de veinte días, que funcionó con la cuota de los socios y la ayuda de particulares e instituciones públicas. Años más tarde, sus fondos constituirían parte de la dotación inicial de la Biblioteca Municipal. En carta de presentación del 14 de septiembre de 1931 dirigida al alcalde de la ciudad, su presidente exponía:Entresuelo de la actual Casa de Cultura. Fot. A. García (B)Entresuelo de la actual Casa de Cultura. Fot. A. García (B)

"Tiene por misión Ateneo Popular difundir la cultura en su más amplia acepción entre todas las clases sociales, y a este fin desarrollará un extenso programa de excursionismo, deportes, exposiciones de arte, conferencias, publicaciones, enseñanzas artísticas y mercantiles de carácter práctico, encaminadas principalmente a la utilidad de las clases trabajadoras, etc.
Como principal objetivo de nuestra actuación nos proponemos el establecimiento de una nutrida biblioteca en la cual encuentre el espíritu estudioso de los cultos conciudadanos de una pléyade de hombres ilustres amplio campo de investigación profesional y científica. A la Biblioteca destina el naciente "Ateneo" sus desvelos preferentes y máximas posibilidades económicas, a fin de llenar un vacío que imperiosamente se deja sentir en nuestra ciudad."

Durante la guerra civil, funcionó así mismo una biblioteca pública. Las actas municipales unas veces la denomina Biblioteca Popular, otras Biblioteca Pública Municipal. Carlos Sarthou, en su obra Efemérides jativenses. Salvemos el arte, refiriéndose al año 1938 escribe:

"Del resultado de incautaciones o despojos de libros particulares (selección de los de la Seo y otros), la cultura roja formó una biblioteca eterogénea [sic] de millares de volúmenes que anduvo del Comité al Cuartel, de allí al Archivo municipal (desalojando al archivero), y finalmente a casa de Diego para inaugurarse con el nombre de Biblioteca Comarcal, en conmemoración del aniversario de la revolución marxista."

III. Trámites de creación
En 1940, finalizada la guerra civil, el director general de Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Educación Nacional dirige un escrito, firmado por Miguel Bordonau, al alcalde de Xàtiva, Máximo G. Freitag Holl. El él ofrecía libros y diverso material almacenado en un local de la Sociedad de Socorros La Humanitaria para la creación de una Biblioteca Pública Municipal. La Comisión Gestora del Ayuntamiento, en sesión de 30 de diciembre de 1940, adoptó el acuerdo para iniciar los trámites para su creación, que tuvieron una lenta resolución. Uno de los requisitos para su creación era la constitución de una Junta de Biblioteca encargada de velar su gestión. En sesión de 23 de octubre de 1945, el Ayuntamiento ofreció a la dirección de la Institución de Estudios Setabenses Jaime y Lorenzo Villanueva la formación de la Junta de la Biblioteca Municipal,2 que constituyéndose el 24 de noviembre aceptó la proposición y designó a José Chocomeli como bibliotecario de la incipiente biblioteca, acordando para otro momento designar auxiliar. Su prematura muerte (29 de marzo de 1946) hizo que se designara provisionalmente encargada de la biblioteca a Lidia Sarthou,3 hija del historiador y cronista de nuestra ciudad Carlos Sarthou Carreres. El Ayuntamiento acordó que la plaza de bibliotecario fuera de técnico superior, propia de les bibliotecas de primer grado, iniciándose los tramites delante de la Dirección General de Administración Local en septiembre de 1945 y finalizando en diciembre de 1947. En enero de 1948, Lidia Sarthou ocupó la plaza de manera interina, pasando a ser en propiedad en julio del mismo año después de un concurso de méritos, cargo que ostentaría durante treinta y seis años, justo hasta el momento de su jubilación (1984).

Entresuelo de la actual Casa de Cultura. Fot. A. GarcíaEntresuelo de la actual Casa de Cultura. Fot. A. GarcíaPero faltaba solucionar el tema que más problemas estaba generando: el local. La Corporación Municipal, accidentalmente dirigida por José María García Buades, acordó en mayo de 1947 la definitiva ubicación de la biblioteca en los locales del edificio del Círculo Setabense que estaban ocupados por la Sección Femenina de FET y de las JONS, situado en el entresuelo derecho del edificio, hoy Casa de Cultura. En el Libro de Feria de 1947, la bibliotecaria, exultante de alegría, escribía:

"Mucho sentimos que el breve espacio concedido a una reseña tan tardía, tan sólo nos permita un compendio de datos y efemérides relativos a esta Biblioteca, hoy en montaje, sin que podamos extendernos a la exaltación de su importancia intrínseca y de la deuda de gratitud que la espiritualidad setabense tiene contraída con todas aquellas autoridades cuyo entusiasmo y esfuerzo han sido la palanca para que este anhelado organismo vaya cristalizando en realidad."

A finales de 1945, la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros y Revistas para Bibliotecas Públicas del Ministerio de Educación Nacional hizo el envío del primer lote de libros,4 al que seguirían ya cada año otros de incremento y donaciones menores diversas. A este fondo inicial se incorporó en junio de 1947 más de 2000 libros que se custodiaban en la sede de Falange; unos procedían del antiguo Ateneo Popular (manuales básicos de materias, libros de oficios, tratados de arte e historia, y, sobre todo, literatura), los otros, de incautaciones realizadas durante la guerra civil (obras de humanidades, ciencias naturales y literatura, la mayor parte impresas entre los siglos XVII y XIX).5 En el verano de 1947 empezaba así la organización y amueblamiento de la Biblioteca Municipal con unos fondos de casi 5000 libros y un espacio cercano a los 100 m2 .

Lidia Sarthou y un usuario. Fot. A. GarcíaLidia Sarthou y un usuario. Fot. A. García

IV. La inauguración
La biblioteca fue bendecida para iniciar su funcionamiento el 14 de diciembre de 1947.6 Pocos días antes el alcalde había comunicado a la biblioteca esta orden "ineludible" de apertura, aunque no había finalizado la instalación del mobiliario y la organización y procesamiento técnico de los libros. En notas privadas, la bibliotecaria manifestaba:

"[...] era completamente prematura esa inauguración, y así lo discutí con el alcalde —D. Antonio Daudén—, pero se quiso dar al acto el realce de la presencia del ilustre charlista don Federico García Sanchiz."7

El diario Las Provincias del día 19 de diciembre reseñaba así el acto:

Inaguración. Fot. A. GarcíaInaguración. Fot. A. García"JÁTIVA. - Bendición y apertura de la Biblioteca. - Ha tenido lugar en el amplio local de la céntrica calle Moncada, con la asistencia del excelentísimo señor académico don Federico García Sanchiz, que ha presidido el acto; el ilustrísimo señor abad de la Colegiata, que ha efectuado la bendición; el señor alcalde presidente del excelentísimo Ayuntamiento, que ha declarado abierta al público la Biblioteca Municipal; concejales, jefe de Falange, jefe local de policía gubernativa, inspector municipal de Sanidad, presidente y vocales de la Junta del Congreso Eucarístico, vocales de dicha Biblioteca, otras personalidades, señores invitados y distinguido público."

Pero esta apertura de la biblioteca, realizada con precipitación y precariedad de medios, no gustó nada a la bibliotecaria, que consiguió que a finales de diciembre se iniciaran los contactos para una inauguración oficial por parte de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas, que diera más relevancia y publicidad al acto. Las Provincias del día 28 de diciembre publicaba el siguiente artículo de la corresponsal en Xàtiva, la propia Lidia Sarthou:

"JÁTIVA. – La Biblioteca Municipal. – Siempre Las Provincias fue el periódico conservador y vivificador de la tradición cultural valenciana. Y porque este periódico siempre tuvo algo de hogar para todo ilustre valenciano ausente, a sus columnas nos acogemos para dar noticias de esta biblioteca de Játiva, cuyo nacimiento anuda en sí nombres de valencianos tan prestigiosos como D. Miguel Bordonau, D. Felipe Mateu Llopis, Sr. marqués de Lozoya y don José Antonio Maravall. A todos ellos en Madrid, y don José Reig, don José María García Buades y autoridades actuales aquí en Játiva, se debe esta biblioteca, cuya inauguración oficial deben de hacerla el señor secretario y el señor director general de Bibliotecas.
Pero mientras el acto se prepara y hasta que no sea efectivo, [...] el público puede hacer uso de alguna de sus secciones, según el horario que así se anuncia. Además, a partir del próximo Enero se celebrarán exposiciones dominicales del libro, de doce y media a una de la tarde. Durante esta media hora se ofrecerá al público una lectura comentada, en relación con los libros expuestos. Los temas del próximo Enero serán: "Navidad en los libros", "El cuento infantil, artífice de las virtudes de la esperanza y la justicia", "Del cuento a la novela: Cervantes" y "La canción de Gesta y el Quijote. Paralelamente a estos actos semanales, la biblioteca celebrará una conferencia mensual a cargo de un destacado orador.
Sólo nos resta añadir para completar esta información, que un día a la semana, probablemente los miércoles, se dedicará una hora a intercambio de impresiones literarias y artísticas entre los lectores y cultivadores de la literatura."

La inauguración oficial de la biblioteca se realizó finalmente el miércoles día 12 de mayo de 1948 por parte de Miguel Bordonau Mas,8 coincidiendo, para dar más prestancia, con los actos religiosos y culturales organizados en Xàtiva con motivo del Congreso Eucarístico. El día 15 de ese mes, Lidia Sarthou publicaba en Las Provincias la siguiente crónica del acto:

Inaguración. (B) Fot. A. GarcíaInaguración. (B) Fot. A. García"El ilustrísimo señor don Miguel Bordonau,9 dando una prueba más de su entrañable valencianía y de la cordialidad misional con que vivifica todas las ramificaciones de su cargo, ha querido inaugurar personalmente esta Biblioteca, orientada a ser una de las más importantes de la provincia. La ciudad respondió a este rasgo del señor Bordonau acogiendo su presencia con un gran entusiasmo, revelador de en cuánto valoriza la trascendencia para su vida cultural de la Biblioteca de que ha sido dotada.
Tras haber sido cumplimentado por el Excmo. Ayuntamiento, acompañado por alcalde y concejales, señor abad, señor juez municipal, catedráticos, Magisterio y personalidades destacas de la población, el ilustrísimo señor director general se dirigió al local de la Biblioteca, en donde antes de iniciarse el acto recibió la bienvenida y gratitud de una representación de los niños de Játiva y de la señorita Fallera Mayor, en nombre de las lectoras setabenses.
Abierto el acto, la señorita Lidia Sarthou, encargada de esta Biblioteca, pronunció unas palabras, resaltando cómo la formación de la misma asemeja a un capullo de entusiasmos que se van tejiendo en torno a un constante estímulo del ilustrísimo señor Bordonau, cuya acción inicia o corona cada uno de los tres períodos de crecimiento de la Biblioteca correspondientes, respectivamente, a las Alcaldías de los señores Reig, García Buades y actual alcalde señor Daudén, para cuyas ilusiones por la Biblioteca (la encontrada al iniciar su Alcaldía), sólo es el esquema de lo que desea que llegue a ser.
A continuación don Miguel Bordonau trazó un emotivo y bello discurso inaugural, cuyas frases más hermosas fueron para exaltar al libro a través de escogidas citas. Puesto que "la más eficaz oratoria la constituyen las estadísticas", resume la labor intensificadora y tenaz que en el afianzamiento de las bibliotecas españolas se ha desarrollado actualmente, y cuánto importa esto para hacer Patria y para delimitar esta frontera entre el bien y el mal, establecida por la ignorancia. Elogió el que en unos tiempos sobrecargados de apremios materiales hubiera Ayuntamientos capaces de impulsar Bibliotecas como la de Játiva, ciudad que por su historia y su arte contrae una deuda cultural ante su propio destino y el de España. Acabó el señor Bordonau confiando el futuro de la Biblioteca al amor de la juventud setabense, que en nutridos grupos escucha los conceptos del orador, sugestionada a la par por su prestigio, su humanismo y su sencillez.
Cerró el acto don Antonio Daudén, alcalde de la ciudad, expresando su gratitud al ilustrísimo señor director general de Archivos y Bibliotecas y reseñando el esfuerzo y la ilusión que por la Biblioteca hoy inaugurada siente."

V. Epílogo
Fue 1948 un año de intensa actividad, centrada en muchos aspectos: inauguración oficial, trabajos de organización y catalogación de los fondos, primeras actividades de extensión bibliotecaria (charlas, lecturas y exposiciones), implantación de normas y reglamentos de uso, irradiación bibliotecaria, 10 etc.
Ese año la biblioteca fue dotada con el primer presupuesto municipal: 3600 ptas. de sueldo de la bibliotecaria, 3000 de alquiler del local, 500 para la adquisición de libros y otras 500 ptas. más para otros gastos. Y la biblioteca empezó a funcionar abriendo por las tardes las cinco horas reglamentarias. Pero sería 1949, el primer año de plena normalidad en su trabajo, año en el que fue premio nacional por su gestión y organización, lo que supuso su mayoría de edad y el reconocimiento de varios años de trabajo e ilusión.

Mostrador. Fot. A. GarcíaMostrador. Fot. A. García

1. Estuvo ubicado en la plaza de la Bassa donde después estaría la Sociedad de Cazadores y Pescadores.

2. Ésta tuvo la siguiente composición: presidente, José Reig, alcalde de la ciudad; vicepresidente, a designar por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas; tesorero, Rafael Gironés Codina, médico, con el mismo cargo en la Institución; vocales: Carlos Sarthou Carreres, licenciado en Derecho y cronista de la ciudad, y los profesores Francisco Bolinches Mahíques, Ángel Lacalle Fernández y Miguel Morro Ramírez, del Instituo de Enseñanza Media José de Ribera, y Julián Labastida, superior del Colegio del Corazón de María; secretario: José Chocomeli Galán, licenciado en Filosofía y Letras y miembro de la Real Academia de la Historia.

3. Lidia Sarthou Vila (1914-1990), licenciada en Filosofía y Letras, sección de Historia, era desde 1940, siendo director José Cos Bemud, profesora auxiliar del Instituto José de Ribera. Impartió clases de francés, filosofía, historia y literatura. En mayo de 1947 marchó a Madrid, donde recibió orientaciones sobre organización bibliotecaria de Francisco Tolsada, secretario de la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros y Revistas para Bibliotecas Públicas.

4. Lote Astorga, constituido por 1108 volúmenes valorados en ese momento en 13 396 ptas.

5. Constituyen buena parte del actual Fondo Antiguo de la Biblioteca Municipal.

6. Ese mismo día, domingo, se inauguraba el nuevo campo de fútbol del Real Madrid —Nuevo Chamartín, después llamado Santiago Bernabeu— el más grande de Europa (75 000 persones).

7. Escritor valenciano (1886-1964), miembro de la Real Academia Española de la Lengua, popular por sus charlas, de verbosidad fogosa y pintoresca, donde a menudo aludía al espíritu de la Reconquista y del Imperio, y a las virtudes del Movimiento Nacional.

Lidia Sarthou. Fot. A. GarcíaLidia Sarthou. Fot. A. García

8. Miguel Bordonau Mas, licenciado en Historia por la Universidad de València, accedió por oposición en 1921 al cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Fue director del Archivo Histórico de Simancas entre los años 1923 y 1930, fecha en la que fue trasladado a la Biblioteca Nacional, de donde fue jefe de Personal y Servicios. Entre 1947 y 1951 fue director de Archivos y Bibliotecas, dirección que repetiría años más tarde. El 23 de abril de 1952, Día del Libro, recibió en la Biblioteca de Xàtiva un homenaje, poniéndole a ésta su nombre. Entre los numerosos cargos que ostentó posteriormente figuran: inspector central de Archivos, director del Archivo-Biblioteca del Consejo del Estado y director de la Biblioteca Nacional (1961-1967).

9. En el original se transcribe erróneamente siempre a lo largo de la crónica Bordanou.

10. El ejemplo de Xàtiva, así como la divulgación de su actividad a través de la prensa y gestiones directas de la propia bibliotecaria con algunos ayuntamientos ayudaron a la creación de otras bibliotecas como la de Carcaixent o Vila-real.