dilluns, 25 de gener de 2021

BOIX, Vicente (1813-1880)

BOIX, Vicente (1813-1880)

Nació en Xàtiva en la plaza de la Seo, número 5, junto a la antigua Farmacia Artigues, el 27 de abril de 1813, hijo de una familia muy pobre, que huyó de Valencia durante la Guerra de la Independencia.

Maestro de diversas generaciones de valencianos, testigo y protagonista de los inicios de la revolución burguesa, la guerra civil, la lucha entre progresistas y moderados y también de los principios del renacimiento cultural valenciano (Renaixença). Mantuvo un pensamiento próximo al demócrata, pero transigente con el régimen moderado, y un federalismo incipiente basado en la reivindicación de la identidad de Valencia y su derecho de autogobierno.

Vivió su infancia en la mayor penuria. Hizo sus primeros estudios en València, ingresando en las Escuelas Pías en 1827. Su personalidad, lecturas y reflexión lo llevaron al abandono de la orden religiosa. Participó en la primera guerra carlista, hizo varios viajes por Europa y, en 1839, se estableció en València como funcionario público.

Partidario de las ideas liberales, conspiró en favor del liberalismo progresista, ingresando en la Milicia Nacional y siendo nombrado secretario de la Junta de Salvación (1843). Al año siguiente fue comisionado para la catalogación del patrimonio artístico de la provincia de València.

En 1847 obtuvo la cátedra de Historia de la Universidad de València, y la de Geografía e Historia del Instituto de Enseñanza Media. En 1848 fue nombrado cronista de València y miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, y en 1853, académico de la Española de Arqueología, cargos a los cuales se añadirán posteriormente: socio de los institutos arqueológicos de Roma y Berlín, director de el Instituto Provincial de Enseñanza Media y presidente de la Academia de Arte de San Carlos.

Entre su producción historiográfica debemos destacar: Historia de la ciudad y Reino de Valencia (1845), Xàtiva. Memorias, recuerdos y tradiciones de esta antigua ciudad (1857), Apuntes históricos sobre los Fueros del Antiguo Reino de Valencia (1855), Memorias de Sagunto (1865), etc. Cultivó la poesía (Poesías caballerescas, 1850; Poesías líricas y dramáticas, 1851) y la novela histórica (El Encubierto de Valencia, 1852; La Campana de la Unión, 1866 y Omm-al-Kiram o La expulsión de los moriscos, 1867). Publicó también poesía en valenciano, firmando con el nombre de Lo Trobador del Túria. En 1877 fue mantenedor de los Juegos Florales de Barcelona, y en 1879 de los de València. Murió el 7 de marzo de 1880, y su entierro fue una impresionante manifestación de duelo de uno de los personajes valencianos más populares y queridos de su época.